Tú, pronombre
No sé que has hecho ni como, pero has conseguido que en los primeros instantes de este año, solo piense en ti.
Has tocado mi corazón y supongo que si quieres, puedes llenarlo con el tacto invisible que consigue tocarme.
La palabra ausencia carece de valor, la distancia discrepa celosa de ella; tú sabes verme aunque el brillo de mis ojos, se esconda detrás de mi mirada.
Pero ahora solo sé hablarte a través de mi silencio, ese que grita ante cualquier movimiento tuyo.
Me muevo lentamente entre tus letras, acaríciame a través de ellas, y podrás saber todo lo que le falta a mi piel, para ruborizarse ante tus manos a partir del último amanecer que te sentí.
Tú, pronombre con sabor a miel, y tus palabras que son la orilla donde te espero sin saber el porqué.



