Sister
miércoles, 01 de agosto del 2007 a las 13:32
Y ahora que ya no amaneces en mi boca, ni quiero que te asomes a mis ojos, te regalo un atardecer; es todo lo que podrás tener.
Habla con él, yo no estaré, se agotaron las letras para ti, aunque no hayan muerto por ti.
Nada tiene que ver este blues contigo, pero también resucita la música después de ti.



