Amiga, mi larario está vacío
Me ha mandado una amiga este vídeo. Hoy que tengo fuego en mi cabeza y pienso incluso en aquello que no debo pensar, al ver este vídeo me he dado cuenta que en esta vida lo que realmente importa es todo aquello que puedes entregar a los demás...pero que nunca sea suficiente lo que entregas.
Sus miradas muestran la conformidad de lo que saben, la certeza de lo que ignoran.
Se apoyan en los muros del cariño compartido. Entre ellos y ellas, nunca hay la esperanza en la sonrisa de su madre. Está la esperanza de la misma soledad en los ojos del hermano adoptivo, que aprende a jugar con las marionetas de la soledad.
No mueren las sonrisas, ni perecen después de todo, al hambre que asesina. Algún día sabrán que a pesar del abandono, a pesar de no poder recordar el calor del vientre materno en la mirada y sonrisa continua de sus madres…sabrán qué otros niños mueren de hambre. Pero ellos, pudieron encontrar refugio en techo y brazos ajenos.
Mucha suerte para ellos/as.
Hoy es un día de mucha reflexión. No lo digo por las elecciones y el voto, en ese sentido tengo poco que reflexionar, no me gusta la política, me pone nerviosa. Ayer hablaba con una amiga que me comentó precisamente que a ella le gusta mucho, y que está metida en la vorágine de estos temas, y en ese momento no le dije nada, pero admiro profundamente algo así. A mí no me gusta pero lo veo interesante, es algo que de una forma u otra te mantiene viva intelectualmente hablando.
Quizás sea casualidad pero hoy es un día de mucha reflexión para mí.
Hay algo dentro de mí, que me empuja a pensar, reflexionar y actuar.
Es curioso a veces lo que una conversación con un amigo, o algo que lees escrito con mucha propiedad…puede provocar en tu interior.
Hace ya varios meses que debo tomar una decisión, con respecto a mi vida. Pero tengo que reconocer que me falta una dosis de valor.
Sin embargo, a pesar de la incomprensión, la falta de colaboración, etc, hoy me he despertado con la convicción, de qué nadie, sea quién sea, tiene derecho a cerrarme las puertas cuando se trata de vivir y hacer aquello que más me gusta; escribir.
Quizás nunca llegué a ser nadie en el mundo literario, quizás todo se quede en nada, pero es lo que me gusta hacer.
Me siento libre cuando escribo, se apodera de mí una especie de sexto sentido que me lleva de la mano por todo mi interior. Aparece cuando menos lo espero y siempre me hace sentir muy importante y especial conmigo misma, algo que hasta ahora pocas personas de mi entorno han conseguido.
Hoy he descubierto que basta de decir: “Bueno verás, me gustaría hacer un viaje a…” “Qué te parece si me voy a” y etc, etc.
Tal y como están las cosas lo mejor es decir: No te estoy pidiendo permiso…sencillamente me voy.
Hoy he descubierto que si no hago esto, no voy a vivir, no voy a crecer, puede que a la larga me muera por dentro. Intento encontrar el valor para que todo esto no suceda, pero no es fácil. Precisamente y quizás por eso estoy reflexionando.
Necesito reflexionar con mucho valor, porque tengo mucho miedo.
Aquí en este blog hablo entre otras cosas de mis amigos. Y hoy he sabido que deseaba escribir con la F ante mis ojos, la F de Fernando. Esto es desde luego, una anotación mía que nace desde mi interior. Quiero decir con estas palabras que sencillamente escribo de lo que siento yo.
Fernando es un nombre bonito, al menos a mí siempre me ha gustado pero he conocido a algunos Fernandos en mi vida que han pasado de largo y aquí en Obolog, he conocido a Fernando R. Ortega (Vagamundos).
No le conozco en persona y sin embargo, le siento cercano. Quizás sea porque a veces al leer sus anotaciones, entiendo el lenguaje complejo del espíritu tan difícil de entender. Y él…lo habla en varios idiomas.
Es vivo, pasional, soñador, ambicioso, inteligente, sensible, mordaz, intuitivo…y algunas cosas más que conoceré de él, (También sé que eres miope) digo esto porque me ha ayudado y creído en mí una vez, y ya, no se librará de mi amistad. Es que soy así, cuando alguien me ayuda…mi agradecimiento es eterno.
Fernando, es una de esas personas que dejan huella incluso en el viento que le roza. Todo esto lo escribo porque deseo que sepas: lo mucho que te aprecio. (Y además deseaba decirlo en público)
Quiero que sepas que has sido mi primer gran lector. Me descubriste entre líneas, mientras ni siquiera yo daba un buen crédito a lo que escribía, y quizás por tus apuntes y tu invitación a publicar, he descubierto que escribir me gusta.
Probablemente habré cometido a tus ojos de editor y escritor, algún defecto ortográfico en este texto dedicado a ti y me lo harás saber, y yo te lo agradeceré, sin embargo, quizás ahora, sobre que lo digas, pues mi única intención es que recojas el cariño que te entrego en estas letras.
En un día de calor pronto hará un año abrí máter, y la casualidad quiso que me leyeras.
Me alegra haberlo hecho Fer, me alegra que haya personas como tú.
Gracias.
Neruda en voz de Alberto Cortez.
Bss.
A menudo pienso en los defectos. Hablo de los defectos en general, no en particular. Los defectos forman parte de la naturaleza humana, forman parte, de nosotros mismos.
En la vida real, en nuestro vivir diario, en lo cotidiano, aquellas personas que nos tratan cada día, suelen percatarse de nuestros defectos y virtudes (antes de los defectos que siempre son considerados y las virtudes se silencian) a muy corto plazo aunque, haya personas que intenten ocultarlos.
Aquí en este mundo virtual, también sucede; aunque el corto plazo se convierte en un poco más largo.
¿Por qué intentamos ocultar nuestros defectos? Quizás intentamos deslumbrar a los demás, o puede que nos de miedo que se crea, que no estamos a la altura… ¿A la altura de qué? Los defectos están ahí, los llevamos puestos y el primer paso para quererte y aceptarte es reconocerlos y, no tratar de ocultarlos. Lo importante es mejorarlos.
Lo cierto es que algunos defectos se pueden controlar y mejorar después de aceptarlos pero, hay otros que (creo) no tienen cura.
Si eres desordenado, puedes intentar aprender a ser ordenado. Pero si eres egoísta…es casi imposible.
También es cierto que el criterio sobre lo que es defecto o no lo es, varía mucho en cada uno. Y también que algunos defectos hacen menos daño a los que están alrededor que otros.
Y pienso en todo esto y me pregunto ¿Realmente son defectos o trastornos de conducta? ya que no escribo sobre defectos físicos.
El egoísmo por ejemplo, creo que es una de las cosas que más daño pueden hacer a los que están alrededor de aquellas personas que lo padecen. ¿Es un defecto?
Coro de las madrecitas callejeras.
Equisita parió en la calle
La mitad de las niñas de la calle están embarazadas
Ellas tienen entre doce y quince años
Sus bebés tienen entre cero y seis años
Muchas tienen suerte y abortan porque les dan una madriza.
Que el feto sale chillando del miedo
¿Es mejor estar adentro o afuera?
Yo no quiero estar aquí mamacita
Échame mejor al basurero madre
No quiero nacer y crecer cada día más pendejo
Sin baño madrecita sin comida madre
Sin más alimento quel alcohol madre marihuana madre
Thinner madre resistol madre cemento madre cocaína madre.
Gasolina madre
Tus tetas rebosantes de gasolina madre
Echo llamaradas por la boca que mamé madre
Unos centavos madre
En los cruceros madre
La boca llena de gasolina que mamé madre
La boca ardiendo quemada
Los labios hechos ceniza a los diez años
¿Cómo quieres que me quiera madre?
No te odio a ti
Me odio yo
No valgo una mierda de perro madre.
Sólo valgo lo que mis puños manden
Puños de pleito puños de robo puños de puñales madre
Si todavía vives madre
Si todavía me quieres tantito
Ordéname por favor que me quiera tantito a mí mismo
Palabra que me odio...
Esto es sólo un pequeño fragmento del libro que leo. Todas las familias felices (Carlos Fuentes).
Lo comparto con todos por la dureza y drámatismo del texto. En algunos países la pobreza, miseria e ignorancia es tal, que las zonas marginadas, las gentes pobres padecen todas y cada una de las consecuencias de la miseria.
En las estadísticas podemos informarnos, pero cuando leemos una obra como esta, donde se refleja desde un yo interior algo asi, nos damos cuenta lo lejos que estamos de erradicar la pobreza.
Carlos Fuentes, escritor mejicano, con un dominio perfecto del castellano nos habla de todo ello y pone la guinda en el pastel con un coro después del argumento de cada familia descrita.
Es una literatura repleta de términos coloquiales de la tierra, pero no por ello es despreciable su lectura. Todo lo contrario es una riqueza de palabras y también de emociones desde la visión interior de una persona que nos regala riqueza en su escritura y sus sentimientos.
Pues sí, su señoría.
El verano pasado, más concretamente en agosto, cambié de residencia. Estrené piso y también urbanización.
Entre otras cosas, al llegar pedí el alta de línea a Telefónica. La semana pasada Telefónica… vino a mi casa y me dio línea y ADSL.
Entre los puntos suspensivos ha pasado (si se descuidan casi un año).
En esos meses, se han quedado: continuas llamadas, el gasto consecuente de móvil por las mismas, incursiones constantes al ciber (otro gasto) y la apropiación de ordenadores ajenos cada vez que tenía ocasión.
Podía sencillamente haber pasado de la situación, pero como no puedo dejar de escribir, he seguido manteniendo mi blog, leyendo el de mis amigos/as, y además en ese lapsus de tiempo me han publicado mi primer libro en digital.
La soledad descansa cuando muere el invierno
Ya sabemos que Telefónica es un monopolio y eso a mi juicio significa, tener la sartén por el mango. Aquí sencillamente, han esperado a que esta zona se urbanizará, llegaran habitantes y cuando les ha parecido oportuno, han empezado a dar líneas y de esa forma ha llegado para la compañía –el facturazo-.
A mí, de nada me han valido…enfados, continuas llamadas, reclamaciones etc. Total ¿Quién soy yo?, está claro para ellos nadie, sólo un ingreso más.
Incluso he intentado en estos meses, pedir línea en otras compañías, pero…todo pasa primero por Telefónica, si ella no da línea, pues nadie puede hacer nada. Total que he tenido mi línea cuando a su señoría le ha dado la real gana.
Ahora ya debo olvidar el tiempo pasado, porque claro, ya tengo mi servicio, sin embargo, hay algo que está muy claro, que los monopolios son una fuente increíble de poder y que otro gallo nos cantaría si tuvieran…competencia. Más que nada a favor de los usuarios, que a fin de cuentas somos siempre los mayores perjudicados.
Aquí en Madrid esta fiesta se vive entre la tradición del pasado que poco a poco agoniza, y el querer conservar la tradición, de los nostálgicos del pasado. En ciertas zonas de Madrid, se conserva la tradición con verbenas, gastronomía, y sobre todo dulces típicos de la fecha…como los barquillos con sabor a canela o las rosquillas. En los colegios (en algunos) se recrea la fiesta invitando a los padres a vestir a sus hijos/as con la vestimenta goyesca típica de la fiesta. Chulapos y chulapas. He de decir que he disfrutado viendo a mis hijas con estos trajes típicos. Es una tradición. Algunos luchan para conservarla, pero lejos queda ya la pasión de disfrutar la verbena, bailar el chotis y lucir los trajes con la elegancia típica del pasado. Pero sigue ahí. En mi memoria descansan las historias que me contaba mi abuela. La emoción de ver al pretendiente buscándola entre organillos y dulces. O las historias posteriores de mi madre, cuando años atrás en su juventud, los chulapos y chulapas entraban en el juego de la seducción, embriagados con el aire de la fiesta, la música del organillo, y la pradera como testigo de todo ello.
http://www.escuelai.com/spanish_magazine/san_isidro_madrid.html

ESBOZOS
Mi primer premio, concedido por obolog
Segundo premio Dardo 2008, concedido por Fernando R. Ortega.
Crisol, mi segundo blog. Trata de temas de interés o reflexión, que nada tienen que ver con las letras de Máter.
Aquí los temas son distintos. Prefiero que estén separados de lo que considero se está convirtiendo en mi segundo trabajo -escribir-.
Crisol... un nombre que me gusta, por estar vinculado a muchos recuerdos.
Suscríbete al Feed RSS ![]()
También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces: