Una garra que araña por dentro.
A veces siento una especie de garra que me araña por dentro. Como ahora.
Lucho para ser yo misma, imponerme, y que se acaten o al menos se respeten mis ideas, pero os juro que es muy difícil.
Aunque eso si, he progresado. Antes pensaba que algunas cosas me suceden por ser una nulidad total, pero ahora me doy cuenta que es una lucha personal e individual del otro, por defender su territorio, por tener una absoluta y total certeza de sentir; qué lleva razón, y que todo marcha bien sin mi ayuda. Pero...¿Por qué?
En ocasiones y desde mi propia perspectiva, intento hablar, razonar sobre ello, intentar que el otro entienda que además de ser una cuestión de respeto, también es de confianza, y todo esto en sencillas cuestiones como por ejemplo: que al hacer cualquier tarea, después hay un análisis exhaustivo sobre ello y que nunca, nunca recibes la aprobación de ello, aunque solo sea decidir en que momento del día decido cerrar ventanas y terraza para que el calor no se cuele, si yo digo ahora…no es el momento apropiado, puede ser cinco minutos después, pero cuando digo yo no. Y así sucesivamente. El razonamiento es imposible cuando los ojos no quieren verlo.
Quizá estoy diciendo demasiadas bobadas en este caluroso sábado. Por eso escribo. Además de desahogarme sé que me leen fuera de mis cuatro paredes, ya que dentro de ellas, mis letras carecen de credibilidad. En esto también he progresado, antes me entristecía, ahora, me siento feliz porque creo en mis propios sentimientos plasmados en todas y cada una de mis letras.
A algunos/as, les gustará más o menos; Pero yo creo en mí misma. Eso sí, cuando la garra me araña, no puedo evitar sentir una punzada de…no sé exactamente qué pero la punzada pincha.
- Deja tu comentario (10)

