Diálogo
-Hoy estoy algo cursi ¿No crees?
-¿Por qué?
-Fíjate lo que se me acaba de ocurrir...
<<Cuando amanezco entre tus brazos soy incluso capaz de imaginar, infinidad de matices aún no inventados>>.
-Pues es muy romántico
-¡Venga ya! es una cursilada. Hoy en día estas cosas no gustan, gusta más leer cosas que te hagan sentir la realidad, lo de arriba es muy sensiblero.
-Yo no lo creo, una persona sensible y romántica, lo lee, lo capta, y le hace soñar.
-Bueno, eso está bien, si tienes tiempo para soñar y lo de alrededor te ayuda o invita ha hacerlo.
-¿A qué te refieres?
-Mira, si vives más o menos bien, con una vida rica de emociones, vida social intensa, si te sientes libre y sin prejuicios, al leer algo así, puedes reaccionar de dos formas...o te ríes, o si no tienes nada mejor que hacer, sueñas. Pero cómo estés rodeado de problemas, la política sea una mierda, y eso perjudique al país y la sociedad, te falte lo esencial o más de lo esencial...ya me dirás tú, sí al leer algo así, sueñas; lo que deseas es leer cosas más reales, más tangibles, mira, aunque sean irónicas, pero al menos que te regalen realidad y esperanza.
-¿No crees que quizá depende más de la inteligencia del lector?
-Pues creo que en este último ejemplo sí. Pero con la cursilería quizá dependa más de la sensibilidad, cómo tú has dicho antes.
De todas formas, estoy segura que el lector/a que de verdad lo es, que sabe leer de verdad entre líneas, sabe apreciar las dos formas.
-¿O tú no lo crees?



